contando estrelas

contando estrelas | blog de Elentir | 2006

lunes, diciembre 26, 2005

El Jardinero Fiel

Fui a ver esta película la semana pasada, por la recomendación de una buena amiga con la que suelo compartir a menudo gustos cinematográficos (en el sentido de que me suelen gustar todas las películas que le gustan a ella, ya es más difícil que le gusten a ella todas las que me gustan a mí...). He de decir que la recomendación fue acertada y que la película me encantó. Una fotografía excelente, igual que los enfoques novedosos, en fin, un regalo para la vista. El Jardinero Fiel relata la historia de una mujer casada con un diplomático británico en Kenya. Ella descubre que una empresa farmacéutica local está probando un medicamento en gente pobre de la zona. Los que mueren como fruto de esos experimentos son enterrados en secreto y de espaldas a sus familias, sin que conste ninguna documentación legal sobre ellos. Detrás de esto se esconde una trama que llega hasta el Foreign Office, el Ministerio británico de exteriores. Me uno a la recomendación de mi amiga sobre esta película, pero no sólo por motivos cinematográficos, sino también humanos. Tenemos que saber que esto existe y tomar conciencia de que nos afecta. El drama humano que la película denuncia, con un continente en el que la vida humana es tomado como una simple mercancía, es un drama humano que también nos afecta a nosotros, ya que vivimos en países ricos que se lucran a costa del sufrimiento del Tercer Mundo. Es duro comprobar además el poder de quienes manejan grandes sumas de dinero, cómo son capaces de influír en los medios políticos y moldearlos a su antojo. En fin, ésta es una buena oportunidad de conocer la realidad, algo imprescindible si queremos cambiarla.

El bello cristianismo del Papa

Traigo a mi blog el excelente artículo de Julián Carrón, Presidente de Comunión y Liberación, que ha publicado hoy El Mundo. Reconozco que ha sido una sorpresa para mí encontrarme un escrito de Carrón en un periódico como éste. Con motivo de estas fechas navideñas, creo que las reflexiones de don Julián sobre la Navidad ayudarán a muchos no creyentes a comprender lo que significan estas fechas: El bello cristianismo del Papa JULIAN CARRON Todos confusamente un bien seguimos / donde se aquiete el ánimo, y lo ansiamos; / y por lograrlo combatimos todos». La genialidad de Dante ha sabido expresar mejor que nadie la espera que constituye el corazón de cada uno de nosotros. Todos secretamente esperamos, a veces casi con vergüenza de confesárnoslo a nosotros mismos, este bien en el que nuestra alma se aquiete. Es como si tuviéramos que hacerlo furtivamente, a escondidas de nosotros mismos y de los demás, como para defendernos. Hasta tal punto es impopular, políticamente incorrecto, confesarse a uno mismo la propia necesidad humana. ¿Por qué? Porque «todo conspira para callar de nosotros, un poco como se calla / tal vez, una vergüenza, un poco como se calla una esperanza / inefable» (Rilke). La pretensión de cualquier tipo de poder es la de expropiar al hombre de su propia experiencia, aquélla que es más nuestra, aquélla que coincide con nuestras entrañas.Su pretensión es tan fuerte que no se conforma con menos de todo: quiere el alma. Y desgraciadamente encuentra en nosotros, tantas veces, un aliado oculto. Tanto es así que también a nosotros nos parece a veces que la realidad de nuestro ser no es más que un sueño. Para poder mirar a la cara al propio corazón es necesario un «yo» como el del poeta Antonio Machado: «¿Mi corazón se ha dormido? / No, mi corazón no duerme. / Está despierto, despierto./ Ni duerme ni sueña, mira, / los claros ojos abiertos, / señas lejanas y escucha / a orillas del gran silencio». ¡Pero no es un sueño! Mi corazón está despierto, despierto si digo «yo» con toda la lealtad de la que soy capaz, con toda mi capacidad de sinceridad, con una ternura como la de mi madre cuando me abrazaba de pequeño. Sólo esta ternura hacia nosotros mismos nos permite abrazar nuestra humanidad en toda su amplitud.Y nos damos cuenta de que el corazón «ni duerme ni sueña, mira, / los claros ojos abiertos, / señas lejanas y escucha / a orillas del gran silencio». Este es el culmen de la razón: llegar al gran silencio, es decir, al Misterio. Frente a éste sólo nos queda mirar con los ojos abiertos de par en par esperando un signo desde la otra orilla. La Navidad es el signo que todos esperábamos, más o menos confusamente, de parte del gran silencio que es el Misterio. Es el cumplimiento imprevisto de este deseo.«El Verbo se ha hecho carne». El Misterio se ha hecho uno de nosotros. Ha llegado a nuestra orilla. Ha sido, y es, una sorpresa.Como lo fue para María, para José, para los pastores y los Reyes Magos. Con la Navidad ha entrado para siempre en la historia una Presencia que trae consigo una novedad que ningún poder puede eliminar.«Alguien nos ha sucedido», decía Mounier. Corresponde de tal modo a la espera del corazón que jamás podrá ser derrotada. La fascinación que provoca es tal que sólo quien se empeña en no reconocerla puede permanecer impermeable a su atractivo. Ante este hecho resultan patéticos todos los intentos de confinar la Navidad dentro de los fenómenos mistéricos o virtuales de la imaginación religiosa del hombre, que no tienen nada que ver con la realidad de la vida diaria. No es sino el intento de encerrarla en el mundo de los sueños. ¿Por qué no es un sueño, como, de hecho, no lo fue hace 2.000 años? Porque su Presencia sigue actuando en medio de nosotros.«La fe cristiana es la modalidad subversiva y sorprendente de vivir las cosas de todos los días», decía Don Giussani. Nosotros verificamos que Cristo es real, que está presente, porque él cambia las cosas que más se resisten a cualquier tipo de cambio: las cosas de todos los días. La intensidad de vida, la vibración inefable y total ante las cosas y las personas, la densidad del instante en una época en la que todo está achatado, es lo que nos convence de que Péguy tenía razón cuando escribía: «El está aquí. / Está como el primer día. / Está entre nosotros como el día de su muerte / Eternamente todos los días. / Está aquí entre nosotros durante todos los días de su eternidad». El cristianismo es sencillo, está al alcance de cualquiera. Basta ceder a su atractivo vencedor. Al igual que los pastores, que permanecerán para siempre en la historia como prueba de que el cristianismo es sencillo. Basta tener la sencillez de reconocerle. El está aquí. Lo documenta de forma meridiana el papa Benedicto XVI, que nos desafía continuamente testimoniando la belleza de ser cristianos y la alegría de vivirlo, testimoniando que no necesitamos del mal para ser felices, que el aburrimiento se vence únicamente si dejamos entrar a Cristo en nuestra vida.¡Qué responsabilidad tan grande tenemos los cristianos: sostener su desafío, testimoniando en nuestra vida la verdad de sus palabras! Gracias.

viernes, diciembre 09, 2005

Crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario

Hace un rato que acabo de llegar a casa de ver la primera entrega de la serie cinematográfica de Las Crónicas de Narnia, basada en la obra del célebre escritor C.S. Lewis, gran amigo de mi escritor favorito, J.R.R. Tolkien. La película, igual que el libro, está enfocada más para niños que El Señor de los Anillos, por supuesto, incluso podría decirse que más aún que Harry Potter. Lo cual no desmerece el resultado. De los libros de "Las Crónicas de Narnia" he tenido ocasión de leer el primero, que por lo visto no tendrá versión cinematográfica. En él se relata la creación de Narnia, la entrada en el reino de la malvada bruja blanca y el origen del armario que centrará el segundo libro, del cual sólo me dio tiempo de leer (pues aún estoy en ello) hasta el momento en que los niños se encuentran a los animales petrificados en medio del bosque. He de reconocer que, en general, me gustó más el primer libro que el segundo, supongo que -entre otras cosas- porque siempre me han gustado mucho los comienzos, que son una multitud de posibilidades por desarrollarse. Además, la historia me parece más original en el primer libro que en el segundo. De todos modos, para gustos hay colores. Os animo a leer los dos. Sobre la película, decir que me ha parecido una excelente y muy fiel adaptación del libro. He quedado especialmente maravillado de la actuación de la niña que interpreta el papel de la pequeña Lucy (la misma que puede verse en la foto que encabeza este artículo): ¿de dónde han sacado una actriz de tan corta edad y con tanta expresividad? En fin, esta chiquilla se merece un Óscar para ella solita, además de mi modesto y entusiasmado aplauso. La selección de los actores, la ambientación, en fin, todo me ha parecido excelente y me ha recordado mucho a la imagen que había hecho en mi mente al ir leyendo el libro. En "Días de Cine" he escuchado que le reprochaban al director una falta de aspectos cómicos y demasiado contenido dramático, pero bueno, es que eso es, en todo caso, achacable al libro, más que a la película. El director se ha limitado a respetar bastante bien el original. En fin, reconozco que para las personas que estamos acostumbradas a la complegidad de la trama, de los sentimientos y de las historias que relatan las obras de Tolkien, tal vez estos libros de C.S. Lewis y esta película se nos queden un poco sencillas. En cualquier caso, animo a quien lea el libro o a quien vea la película a que lo haga de la misma forma que lo habría hecho en su infancia. La gente al hacerse mayor se vuelve muy aburrida y ya no es capaz de mostrar esa sorpresa y esa perplejidad que tan bien refleja en sus gestos la pequeña actriz que ha dado vida a Lucy. Un comentario aparte se merece el trasfondo cristiano de la película, algo común a "El Señor de los Anillos", por cierto. Tolkien consiguió que Lewis acabara por convertirse al Cristianismo, y esa fe se refleja en varios momentos del libro y de la película, muy particularmente en la idea del sacrificio de la propia vida por amor, como medio de salvación para otros. Muchos, de hecho, han visto en la figura de Aslan, el león, una representación alegórica de Jesucristo. Hay que decir, además, que estos libros han encontrado muchas dificultades para ser llevados al cine. Su significación cristiana hizo que fueran rechazados por muchas productoras, hasta que el éxito de películas como "La Pasión de Cristo" o el mismo "El Señor de los Anillos" acabó por convencer a la Disney de que las películas de valores, y más concretamente de valores cristianos, sí que tienen éxito en taquilla. Afortunadamente, en medio de la confusión reinante en muchos aspectos, la gente sigue buscando la verdad, esa respuesta a las preguntas que todos nos hacemos en la vida. En resumidas cuentas: esta película es un viaje para la imaginación, la gran víctima de estos tiempos asfixiados por la televisión, y una obra muy recomendable -por sus valores y su capacidad de entretenimiento- para los más pequeños, es decir, para los que siguen siéndolo en cuerpo y alma, y para los que nos empeñamos en no crecer demasiado. :-)

martes, diciembre 06, 2005

Feliz Navidad

No, no se me ha adelantado el calendario ni soy como El Corte Inglés, que empieza a felicitar la Navidad a mediados de diciembre. Esta entrada en mi blog se refiere a la película del mismo título, Feliz Navidad, que se estrenó hace poco y que fue muy mal tratada en el último festival de cine de Cannes. La crítica la está poniendo por los suelos, calificando la película de demasiado comercial y de cursi, según he leido por ahí. Afortunadamente, a mí la crítica me suele traer sin cuidado. He ido hoy a ver esta película porque me llamó mucho la atención la historia que cuenta. En un frente de trincheras en invierno de 1914, en una determinada zona, se encuentran a ambos bandos unidades de alemanes, franceses y escoceses. Es Nochebuena. Los escoceses empiezan a tocar canciones de su tierra con las gaitas. Los alemanes contestan entonando un villancico... y un pastor anglicano de la trinchera escocesa empieza a acompañar el villancico alemán con el sonido de su gaita. A partir de ahí se da uno de tantos casos de confraternización que hubo a lo largo de todo el frente esa misma Navidad. En fin, es un acontecimiento digno de Navidad, un milagro digno del día que ha nacido el Niño Dios. La película es bellísima, preciosa. Tiene momentos que te ponen la piel de gallina, como cuando se entona en pleno frente, en la Misa del Gallo, el "Ave María". El mensaje antibelicista es clarísimo. En fin, que lo siento por la crítica, pero a mí esta película me ha encantado, tiene momentos alegres e incluso cómicos, otros dramáticos, en fin, es una preciosa historia de Navidad en tiempos muy difíciles. Ojalá programasen en la tele esta película estas navidades, es una historia muy bonita y que invita a pensar...

Ojalá fuera cierto

Llevo cierto retraso con esto de comentar las películas que voy viendo. El pasado domingo vi Ojalá fuera cierto, una comedia romántica protagonizada por Reese Witherspoon y Mark Ruffalo. Un chico solitario acaba de instalarse en San Francisco (California, EE.UU.) y en el piso que ha alquilado se le aparece de repente una chica guapa pero muy mandona. La chica desaparece como por arte de magia, y el joven empieza a investigar quién puede ser esa misteriosa visitante. Se trata de una película de fantasmas, muy al estilo de "Ghost" y con el mismo hilo romántico, aunque con más momentos cómicos. Lo demás no lo desvelaré para quien no haya visto la película. Personalmente me ha gustado, sobre todo el final (lo reconozco, soy muy ñoño), así que la recomiendo, aunque bueno, mis gustos cinematográficos son tan poco ambiciosos como esta película, que a cambio sí me ha hecho disfrutar de un buen rato con una bonita historia muy romántica (yo soy de los que todavía buscan esas cosas en el cine...).

jueves, diciembre 01, 2005

Match Point

Fui el pasado domingo al cine a ver "Match Point", la última de Woody Allen. Reconozco que este personaje nunca me ha caído bien, pero sus últimas películas me han gustado. Cosas. Ésta en concreto refleja el entramado psicológico que suelen tener las producciones de Allen. Al principio todo tiene un aire más o menos idílico, con un chaval que se va a adentrando en un mundo de influencia, dinero y ostentación. La cosa tiene su primer "punto" cuando aparece en escena Scarlett Johanson, que más que actriz en esta película ha jugado el papel de objeto de deseo (la verdad es que le va que ni pintado, está impresionante la chica). Las curvas peligrosas de la rubia protagonista le hacen perder la cabeza al chico de la película, que sin embargo se empeña en llevar una doble vida en la que combina un matrimonio poco activo con su mujer con las escapadas para beneficiarse sexualmente de su rubia amante. La suerte hace de hilo conductor en esta historia, dando algunos momentos que, he de reconocerlo, le provocan a uno alguna sorpresa. Es una película volcada en los caprichos del destino, aunque en medio de esta óptica se pueden reconocer las consecuencias reales de las elecciones que toma uno mismo, a veces fatales. En fin, una excelente película, que deja al descubierto la lección de los aparatosos efectos de la mentira, aunque queden cerrados con ese beneficioso azar de la suerte en el que se vuelca esta historia. Por cierto, que he preferido no dar muchos detalles del imprevisible desenlace, para que quien vea esta película después de leer estas líneas no pierda la ocasión de aprovecharse a fondo de la originalidad de esta obra.

A tope con la COPE

Chemita, en los Foros de HazteOir.org, nos ha informado de la aparición de un nuevo blog para denunciar los ataques contra la libertad de expresión de la Cadena COPE, ataques que están llevando a cabo los responsables del mayor deterioro de los derechos y libertades que ha vivido en este país desde los tiempos de Franco. Es decir, Zapatero y su rebaño. Podéis visitar el nuevo blog pulsando aquí. Enhorabuena a sus autores y ánimo en su denuncia. ¡Viva la libertad!